Offtopic: Que puede enseñarte el póquer respecto a tu vivienda
Soy consciente de que este tipo de entradas no son habituales en un blog de póquer, y mucho menos en el mio. Pero lo cierto es que el tema que trataré de desarrollar a continuación me parece muy interesante a nivel personal y la reflexión que me llevó a este tema ilustra muy bien lo que pienso del problema de la vivienda (al menos en nuestro país).
La historia empieza con un jugador pagandome un raise preflop desde early cuando mi stack no llegaba a las 15 ciegas y mostrando en el showdown 45s. Estaba comentado lo cómico de la situación con un amigo que me estaba viendo jugar puesto que obviamente mi rival estaba pagando sin iniciativa con una mano muy débil contra un rival al que no podía tirar de la mano con facilidad. El mismo había elegido ponerse en una situación en la que todos sus planes postflop, excepto si le tocaba la loteria, eran perdedores (para los curiosos, no le tocó la loteria :P).
El caso es que yo estaba reflexionando en como alguien podía tomar una decisión que le condenaba a tomar decisiones erróneas el resto de la mano cuando pense que no debería soprenderme puesto que hay gente que toma decisiones incorrectas para el resto de sus vidas en temas mucho más importantes que una mano de póquer.
Soy consciente de que hablo de este tema desde una posición privilegiada. No tengo hipotecas pendientes ni problemas económicos de ningún tipo. Aún así, veo como mucha gente toma una decisión que les obliga a tomar decisiones horribles el resto de sus vidas: comprar una casa.
El que la gente de nuestro mundo (o al menos de nuestro país) tenga el curioso hábito de comprar una casa endeudandose durante 40 años es algo que no alcanzo a comprender. En primer lugar, los intereses que se pagan son tan elevados que la idea de tener algo 40 años después (propiedad que, en cualquier caso, servirá de algo a nuestros hijos puesto que nosotros necesitaremos seguir viviendo en algún sitio después de pagar nuestra casa) me parece muy engañosa. Si estuviésemos pagando un alquiler, la diferencia entre el coste del alquiler y el de la hipoteca es suficiente como para que, si invitiesemos los ahorros en algo de una rentabilidad aceptable 40 años después tendríamos unos ahorros mayores que el coste de una casa. Y claro, invertir en una casa era una gran idea en la época de nuestros padres. No necesariamente una casa para vivir, desde luego. La inversión era rentable en si misma porque el precio se incrementaba de un modo alarmante. Pero la razón que justificaba las compras de nuestros padres ya no existe en la actualidad. Lo que ellos pudieron hacer (comprar algo que se revalorizó de forma espectacular y, en ocasiones, aprovecharlo para vivir mientras trataban de venderlo) no es algo que podamos hacer en la actualidad, porque con el mismo capital que usamos para comprar el piso hay miles de opciones mas rentables (en especial, si tenemos en cuenta el coste desmedido de una hipóteca).
Por otro lado, un alquiler es algo que da una flexibilidad mucho mayor. Si nuestra situación laboral o de pareja cambia, cambiarse de casa en caso de tener un simple contrato de alquiler es algo muy muy sencillo. Sin embargo, romper una hipoteca es una tarea costosa y cara, tanto que provoca que muchas parejas sigan juntas solo porque han invertido demasiado en una casa en la que ahora no querrían vivir, pero dejar de hacerlo implicaría que sus esfuerzos de años quedan en nada. La idea del paro con una hipoteca es simplemente aterradora, y esto debe ser una presión psicológica para aceptar peores condiciones laborales o no tomar inciativas con cierto riesgo a pesar de que fuesen potencialmente muy superiores a nuestras espectativas laborales actuales.
Vivir alquilado aún tiene más ventajas. Podemos elegir que vivienda se adapta a nuestras necesidades en función de como se desarrolle nuestra vida. Si somos solteros, podemos buscar un piso pequeño de 1 o 2 habitaciones. Si decidimos tener hijos, cambiarnos a una casa mayor no implica un gran problema. Si perdemos el trabajo podemos dejar nuestra casa “semilujosa” por un piso de estudiantes y superar una pequeña crisis con mucho menos estrés. La flexibilidad implica ahorro a medio y largo plazo, y mucha más calidad de vida.
La comparación con el póquer es, desde luego, lejana. Pero si hay una idea común. Hay decisiones que a mucha gente le parecen automáticas y sobre las que no se para a pensar a fondo que acaban teniendo consecuencias posteriores horribles cuando suceden algunas situaciones muy probables (en el caso de la vivienda, un despido, divorcio cambio de trabajo o algún hijo no previsto). En el caso del póquer, planificar tus manos te ayuda a tomar buenas decisiones que más adeltante no te cuesten dinero. En tu vida, planificar en cierta medida tu situación economica dejándote la máxima flexiblidad te permite exactamente lo mismo. Así que si bien el desarrollo de este artículo no ha sido sobre como jugar una mano de póquer sino sobre la decisión de comprar una casa o alquilarla, la idea final de plafinicar las cosas a medio y largo plazo en las decisiones actuales se aplica tanto al póquer como a casi cualquier aréa de nuestra vida.
Y si estás pensando en comprar una casa, salvo que seas realmente rico y sea un lujo que desees darte, mi consejo sincero es que te lo replantees y busques un alquiler y una forma de invertir el dinero que ahorrarás. Probablemente tu vida sea más fácil a raiz de esto :P
