Raúl Mestre, Anotaciones de un jugador de poker profesional
25Jul

El póquer como fuente de ingresos: Advertencias

Hace tiempo que queria escribir algo explicando porque creo que el póquer es una herramienta inadecuada de generación de ingresos para los jugadores ocasionales y lo duro que es profesionalizarse. He intentado explicar los problemas a los que se enfrenta cada tipo de jugador y las razones por las que, salvando algunos casos, muy poca gente deberia seriamente plantearse esto mas alla de un hobbie.

En primer lugar, el póquer como hobby es una actividad objetivamente tan desaconsejable que me duele decirlo. Es simplemente caro para lo aburrido que es. A un jugador que no pretenda mejorar su juego sino jugar por diversion le saldría mas a cuento jugar a la ruleta. Al menos, su dinero durarías mucho mas tiempo, y si lo que busca es ocio esto quiere decir más ocio. Por otro lado, gestionando los gastos adecuadamente y elegiendo las modadilades mas interesantes y stakes razonables puede ser comparable a cualquier otro juego de casino.

Para el jugador ocasional que intenta que esto vaya más allá de una perdida de dinero el póquer puede suponer un generador de frustración tan grande que, acompañado de la gigantesca varianza que a un jugador asi podría provocarle años de ganancias o pérdidas debidas únicamente a la suerte hacen que, como generador de ingresos extra sea totalmente inviable para estos jugadores. Simplemente necesitan hacer muchas más manos para plantearse ganar algún dinero, y como semi hobby esto no es viable. Enfocarlo del mismo modo que el jugador anterior (stakes bajos donde las pérdidas nos resulten aceptables incluso aunque de media pudiésemos ser ganadores) es esencial.

El jugador semiprofesional, que dedica bastantes horas al día, es el primero que puede empezar a encontrar cierta rentabilidad en esto. El problema que un buen semiprofesional tiene que dedicarle casi tanto tiempo al aprendijaje del poquer como un profesional full time y va a sacar muchisima menos rentabilidad de todo este tiempo de estudio, además de tener que aceptar periodos de varianza aun gigantescos, con lo que su economía diaria no puede depender del póquer. Esto además suele implicar periodos donde se juega en un estado mental no óptimo (trabajar después de trabajar no es siempre una gran idea) además de periodos anímicamente muy duros cuando el sueldo de nuestro trabajo “central” es mucho menor de lo que ganamos en una sesión buena, lo cual nos puede llevar a decisiones vitales erróneas, como dejar el trabajo por el póquer cuando no estamos preparados para ello (la varianza puede hacernos pensar que si).

Para aqullos que pretenden dedicarse de forma totalmente profesional, el mayor riesgo es no haber medido bien todas las dificultades ni haber estimado adecuadamente los objetivos económicos necesarios para una profesion tan dura y con tanta incertidumbre económica. No poder pedir hipotécas, préstamos, no tener seguridad social ni vacaciones, ni la certeza de una nómina el primer dia del mes hacen obligatorio ganar muchísimo mas de lo normal para plantearse no tener un trabajo estable para cubrirse las espaldas. Y llegar a este nivel es algo tan difícil que no creo que alguien pueda llegar sin dedicarse al póquer casi a tiempo completo, lo cual implica poder empezar a jugar sin la necesidad de ganar dinero, bendición de la que prácticamente solo los estudiantes pueden disfrutar. Por otro lado, nuestro curriculum tampoco va a salir beneficiado de esto de jugar a póquer y es una razón más para que este “sacrificio” necesite de una recompensa todavia mayor. Y si alguno estais leyendo estas lineas y os lo planteaís, os recomiendo que os lo penseis bien. Ya escribi hace tiempo un artículo sobre lo duro que era el nivel de los high stakes en el póquer online, y realmente creo que la gente con un ego muy crecido puede pegarse buenos batacazos por intentar dedicarse a esto cuando no están preparados.

El problema esencial a la hora de ganarse la vida con el póquer, es, en resumen, la salvaje varianza y los problemas socioeconomicos que implica. Esto imposibilita al jugador ocasional poder ganar dinero regularmente, siendo para e la habilidad un factor necesario pero no suficiente para ver una progresión, y obliga a los profesionales o semiprofesionales a tener que llegar muchísimo mas arriba en ganancias medias de lo que podría parecer para poder llevar una vida aceptable, siendo esto mucho mas complicado.

08Jul

The Poker tournament formula: un libro curioso

Recibi ayer el Poker tournament formula, un libro de torneos con una prespectiva francamente llamativa y que me parece que tiene algunos enfoques interesantes que merecen ser comentados. En prrimer lugar haré un resumen de los puntos mas interesantes de este libro, y luego comentaré cosas sobre el.

En primer lugar, argumenta que lo único que importa a la hora de tomar las decisiones es el “utility” de las fichas que tenemos. El utility es la forma que tiene de llamar al tamaño de nuestro stack multiplicado por las cosas que nos permite hacer tener un stack grande o pequeño. El autor defiende que en el poquer de torneos el argumento de la supervivencia que hace valer mas a las ultimas fichas que a las primeras es una falacia absoluta y que lo que realmente sucede es diametralmente opuesto: Cuantas mas fichas tenemos mas valen porque el stack grande nos permite ganar muchos mas botes y tener mas situaciones rentables. Recuerdo que hace unos meses escribí un artículo analizando precisamente esto, y mis conclusiones no coincidieron del todo con las suyas. Pero sobre esto hablaré al final.

Lo cierto es que a partir de la aceptación de que el “utility” es lo que debe guiar nuestras decisiones la conclusión de que el juego hiper loose agresivo tratando de acumular un gran stack y utilizarlo como “arma” es casi directa. El libro da también algunos consejos sobre como jugar loose y agresivamente, sobre tipos de faroles estándar y situaciones tipicas.

Otro concepto que se mezcla con el de “utility” a lo largo de libro es el de la estructura del torneo. Emplea varios indices para evaluar lo rápida que es la estructura tanto respecto al stack inicial como al incremento de ciegas. Con estos índices evalua lo rápidamente que necesita acumular fichas y por tanto los riesgos que estará dispuesto a correr para aumentar su stack (os aviso ya que son gigantescos, es extramadamente agresivo y piensa que un 40 60 al principio de muchos torneos es muy rentable).

Más aspectos llamativos de este libro son las criticas salvajes a las obras de Slansky y Harrington. Aboga por un estilo de juego diametralmente opuesto al suyo y da muchos ejemplos y razones para ello. Un detalle curioso que comenta es que la M que tanto se usa en los torneos es un valor completamente absurdo si no se calcula la M “real”, que es las rondas de ciegas de vida que nos quedan CONTANDO los incrementos de ciegas. Es decir, tener M 20 cuando dentro de 4 rondas de ciegas si mantemos el mismo stack tendremos solo una cuarta parte de la misma es equivalente a tener M mucho menor de 9. No podemos jugar de forma paciente. Los tamaños de stack que el emplea como optimos son de, al menos, 100 ciegas (mucho mayores que la M 20 de Harrington). Una de las razones que el usa como argumento es que un jugador loose agresivo necesita muchisimo más stack para maniobrar y que debe ser capaz de perder algunos botes pequeños sin verse muy mermado ya que de no ser así sus decisiones tambiés estarían fuertemente influenciadas por los cambios en “utility” que sufriria en los botes pequeños.

Un par de aspectos curiosos del libro es que recomienda odiar a los rivales para ser capaz de jugar adecuadamente contra ellos (!!) ya que sino, afirma, es dificil jugar adecuadamente (o sea, super agresivo y intentando robar cada bote disponible). Al margen de esto, es antimatemático, aunque simplemente en el sentido de jugar de forma robótica sin adaptarse a la situación (a nivel personal, me fascina que la gente siga confundiendo esto con jugar de forma matemática. Pero bueno, si los autores de libros lo escriben, no me cabe duda de que es una imagen que nunca desaparecerá).

Y bueno, con esto y algunos consejos sobre bankroll, win rate esperado y algunas generalidades acaba este libro. En mi opinión, tiene un enfoque francamente curioso. Su afirmación de que la utilidad de las fichas supera con creces el coste de la eliminación me parece simplemente demasiado parcial. Lo que quiero decir es que en los eventos en los que el participa habitualmente son eventos en casinos en EEUU. Por lo que cuenta, el nivel de juego en estos eventos es lamentable. La gente es weak tight hasta la extenuación, foldeando top pairs sin remordimientos de conciencia, faroleando pocos o ningún bote y jugando de forma predecible y siendo jugadores que se dejan intimidar por gente con stacks grandes. En este entorno, lo que el afirma es completamente cierto. Es un enterno similar al que podemos encontrar en casi todos los eventos nacionales y muchos eventos internacionales pequeños, y aquí su estilo de juego y los conceptos que explica son plenamente válidos. Un stack grande tiene un valor intrínseco mucho mayor que 2 stacks de tamaño medio y el juego hiper agresivo que recomienda es muy rentable (entendamos que para que yo diga que es hiper agresivo estoy hablando de un prefop raise que rondará el 40%, y un fold al continuation bet inferior al 30).

El problema que veo es que no es consciente de hasta que puto su planteamiento y estrategia son válidos solo cuando los jugadores implicados en las manos no sean bastante débiles. Un stack de 100 ciegas no le permite ninguna maniobra extra contra un jugador con 20 ciegas que juegue correctamente (es decir, vaya all in sin ningún tipo de sobrevaloracion respecto al riesgo/recompensa). Simplemente, no tiene ningun valor adicional. Lo mismo sucede cuando juega contra otro deep stack muy bueno. Aquí como máximo, la diferencia esta en el nivel de juego entre los jugadores y puede llegar a ventajas marginales (asumiendo una vez mas un nivel de juego elevado en ambos jugadores). Lo de intimidar o asustar a la mesa (otra de sus razones de peso) funcionará en torneos de guarderia. En un torneo serio, un raise de un deep stack no es respetado más que el de un shortstack (de hecho, algo menos debido a que es probable que para llegar a ser deepstack este jugador sea superagresivo y su mano media sea peor).

Con todo esto quiero decir que acumular más stack solo es una ventaja real contra jugadores weak tight, pasivos y faroleables. En una mesa/evento donde predominen jugadores con estas caracteristicas, claramente las estrategias descritas en este libro son las mejores (si fueramos a jugar circuitos de torneos en EEUU sin duda seria el camino a seguir). Ahora bien , los torneos serios del circuito europeo o los grandes eventos online solo cumplen estos requsitos en un pequeño porcentaje de las mesas y normalmente durante un corto periodo de tiempo. Salvo excepciones contadas, asumir riesgos mayores de lo correcto en función del EV por la recompensa extra del stack grande no valdra la pena en este tipo de eventos. Esto no significa que la teoria de “supervivencia” sea la única correcta. Solo quiere decir que sobrevalorar el tamaño del stack es tan incorrecto como cualquier otro error. Y aqui, la parte de supervivencia va a tener cierto valor. Claro está, que es casi imposible que el tamaño del stack tenga valor 0 completamente, y son 2 “fuerzas” que se contraponen.

Para analizar correctamente estas decisiones hace falta mucha experiencia en torneos. Hay que “evaluar” cuanto vale un gran stack en una situación determinada y con una estructura de ciegas en particular. A partir de aqui, y teniendo en cuenta como de grande o pequeño es el coste de supervivencia en un punto en particular (bubble factor) debemos tratar de tomar las mejores decisiones. Ahora bien, para torneos llenos de jugadores débiles (y no me refiero a loose pasivos, sino a weak tights), los consejos de este libro son totalmente óptimos.