Raúl Mestre, Anotaciones de un jugador de poker profesional
30Jun

Flops y distribuciones de manos preflop

Hay muchos conceptos que no son analizados por muchos jugadores en sus carreras. Algunos de estos conceptos son los que marcan la diferencia a largo plazo entre los jugadores ganadores y los perdedores online, y son conceptos que, si bien implican buenas dosis de trabajo antes de sentarse en las mesas acaban marcando la diferencia a largo plazo contra rivales competentes.

Lo importante de analizar los tipos de distribuciones de manos para cada situación prelflop en la que nos encontramos es que, a priori, deberíamos buscar que nuestras manos no liguen demasiado más a menudo en ciertos tipos de flops que en otros. Es decir, debemos evitar que haya flops en los que, después de determinadas secuencias preflop (obviando el all in preflop, donde obviamente el juego postflop es irrelevante) nuestras manos liguen demasiado o demasiado poco a menudo. Es decir, no podemos permitirnos el lujo de que nuestros rivales “sepan” que la gran mayoría de las veces un flop 893 no ha ayudado a nuestra mano si subimos antes del flop, o que el porcentaje de veces que tenemos una pareja en un flop AQ3 es tan elevado que su check fold sistemático es correcto, ya que esto les ayuda a tomar mejores decisiones contra nosotros.

Para evitar todo esto, debemos equilibrar adecuadamente nuestras distribuciones preflop. No es un trabajo necesariamente fácil pero es vital. Si subimos en primeras posiciones en una mesa de 6 jugadores con un rango como este (AT+ A9s+ 77+ KQ KJs JQs JTs 9Ts) nuestra distribución es extremadamente fuerte en flop que tengan un As, y muy débil en un flop de cartas pequeñas. Y esta distribución es habitual en muchos jugadores de NL. ¿Cómo podemos solucionarlo? Subiendo manos como 45-9Ts, 35s-J9s, A2s+ y todas las parejas. Claro esta que esto puede llevarnos a un punto donde seamos explotables si los reraises preflop vienen demasiado a menudo, asi que para defendernos de esto podemos (en mesas agresivas) eliminar algunas manos de nuestro rango. ATo, algunos Axs y algun conector podrían bastar para reducir la vulnerabilidad a los reraises (entendamos que si abandonamos a un reraise 3x mas de una de cada 3 veces estamos perdiendo dinero automáticamente contra jugadores que resuban con rangos loose, y si ellos son conscientes de esto pueden llegar a resubir any 2 cards de forma rentable), todo esto sin perder la capacidad de haber ligado en casi cualquier tipo de flop un porcentaje relativamente elevado de las veces.

Este ejemplo solo es una muestra de una forma de evitar vulnerabilidades en un rango de manos concreto. Hay muchisimos rangos de manos que debemos evaluar en función del tipo de mesa, la situación exacta preflop y las debilidades típicas del nivel al que nos enfrentamos. Incluso el tamaño de los raises y la consideracion de entrar limpeando al bote han sido obviadas en este ejemplo, que solo pretendía ser una muestra de una selección “equilibrada” de un rango. El trabajo aquí puede llevar días, pero conduce a un juego preflop que nos pone en situaciones mucho mas favorables tras el flop.

Toda esta parrafada puede sonar un tanto ambigua. Lo que significa es que no podemos permitirnos tener, después de una secuencia preflop determinada, un porcentaje de flops elevado donde sea muy improbable o demasiado probable que hayamos ligado. Si esto sucediese, nuestros oponentes más observadores podrían explotar nuestro juego con mucha facilidad abandonando y faroleando a menudo en estos flops.

Por otro lado, hay flops que, de forma arbitraria, se consideran favorables para la distribución de un jugador que subió prefop y otros que se consideran favorables a la distribución de un jugador que hizo call a un raise preflop. En el primer grupo entran los flops figura-rag-rag (especialmente Axx) , y en el segundo los flops de cartas medias  conectadas o semiconectada y los flops con 2 cartas de un suit (flops favorables para pocket pairs pequeñas y suited conectors). En las mesas de low stakes, esto tiene cierto sentido (los jugadores son tan previsibles que juegan sus manos de acuerdo con estos patrones). En mid/high stakes, es tan comun ver un raise preflop con 86s como un call con KQ. Sin embargo, podemos fácilmente aprovecharnos de esta tendencia inherente de muchas formas. Un caller preflop “típico” hará muchos menos faroles en un flop Axx que en un flop 874 con un draw a color (bien sea el farol un float o un raise). Por otro lado, un preflop raiser que muestre fuerza real en un flop del segundo tipo (digamos, no favorable a su mano a priori) es menos probable que este intentando un farol gigante, porque es probable que el flop también haya ayudado a la mano de su rival. Debemos darnos cuenta que jugar manos fuera de la distribución arbitraria que nuestros rivales harán de nuestra mano nos benefica de forma automática. Hacer raise en UTG con 86s tiene la ventaja de que los faroles en flop Axx Kxx o similares tienen una rentabilidad altísima, mientras que cuando ligamos algo fuerte en un flop de cartas bajas (digamos 862) nuestro rival puede jugar muy agresivo manos “relativamente” débiles, o llevarnos al showdown con la esperanza de ganar a nuestras hipotéticas overcards.

Para ajustar los rangos de manos que queremos usar en cada distribución, debemos evaluar los porcentajes de flops de cada “tipo” que existen y el porcentaje de nuestro rango que es ayudado por cada estilo de flop. Por otro lado, debemos evitar hacer grandes sacrificios de equity al hacer estos calls/raises/reraises: Es decir, si tenemos que elegir manos que sean ayudadas en flops de cartas pequeñas es mejor elegir manos como 86s o 44 que una mano como 85o. Por otro lado, una vez calculamos el rango óptimo no es necesario hacer faroles “absurdos” o “ocasionales” para “mix up your play” (uso el término ingles porque no se me ocurre una expresión mejor para esto en castellano) ya que nuestro rango ya esta equilibrado y contiene la cantidad de “faroles” y manos fuertes adecuada para cada situación.

En resumen, debemos aprender a jugar preflop de forma que nuestros rivales no tengan decisiones correctas fáciles de tomar tras el flop solo por el contenido medio de nuestra mano.  Para esto ,debemos equilibrar nuestro juego y hacer análisis muy profundos de que queremos jugar en cada situación y porqué.

23Jun

NL Deep Stack: El impacto del juego preflop

Muchísima gente me pregunta, cuando empieza a jugar o quiere mejorar su nivel de juego, si hay algun libro que les pueda recomendar. Siempre respondo que el Professional NL Holdem fue el libro que me hizo considerar el NL como un juego digno de ser jugado. La razon es que finalmente entendí adecuadamente el fundamental nexo que existen en NL entre el juego preflop y postflop, gracias al concepto teórico de SPR.

La gran mayoría de jugadores de NL juegan preflop de un modo bastante arbitrario. O bien suben o resuben porque consideran que su mano tiene mejor equity preflop (un argumento bastante pobre en un juego donde el 98% del dinero entra en el bote postflop y una mano como A4o esta en clara desventaja frente a 67s a pesar de la ventaja en equity preflop de la primera) o simplemente eligen cantidades y manos que, por razones emprícas (y cualquier jugador serio de póquer debería saber lo ineficiente que son los resultados empíricos en un juego con tanta varianza) les han dado buenos resultados.

Ninguno de estos argumentos me había parecido hasta la fecha nada convicente. Una mano como A4 (y en general cualquier mano que en caso de ligar aspira a ligar un top pair) parece una mano más débil en NL deep stack Holdem. Tengamos en cuenta que el valor de SD de las manos débiles en NL es muy poco valioso ya que realmente es dificil llevar estas manos al SD salvo contra algún rival excepcionalmente débil o hiperagresivo. Jugar conectores ligados de forma pasiva, por mucho stack que haya detras en NL, es un plan claramente perdedor contra todos salvo los rivales mas lamentables.

Lo que realmente importante en el NL es planificar las manos desde el inicio. Debemos entender que voz queremos hacer preflop y porque razón, para decidir como enfrentarnos a cada posible decisión del rival. Debemos enteder que el preflop en NL no es mucho más que la planificación de un juego postflop donde unos ajustes malos nos pueden costar mucho dinero con nuestras manos medias. En NL existen decisiones genuinamente complicadas. Nuestro trabajo con el juego preflop debe consistir en evitarnos esas situaciones además de permitirnos robar tantos botes como sea posible dada las estructuraciones de los stacks. Y debemos intentar que nuestro plan general tenga EV positivo. Si no lo conseguimos, el fold preflop será mejor opción para la mano que cualquier otra variante.

Por ejemplo, si tenemos una mano como AJ en un una mesa de 6 jugadores la gran mayoría de jugadores se limitarían a subir preflop a 3 o 4 ciegas sin saber porqué estan haciendo. Cuando suceda una de las 2 alterntivas más probables (reraise preflop de un jugador agresivo o call y que el flop sea relativamente normal para esta mano, es decir, que no liguemos nada o top pair) el desarrollo de la manos se convierte en algo pesadillesco donde tomar las decisiones correctas es poco menos que imposible. Si un jugador aceptable nos paga y nos sube con posicion un flop A97 con cartas de un palo, decidir si debemos seguir en la mano y como hacerlo es extremadamente complejo. Si pagamos, estamos metiendo un gran porcentaje de nuestro stack sin tener claro si queremos jugarnos el resto en este flop. Si abandonamos a menudo, somos pasto de faroles en este tipo de flops. Si pagamos a menudo, damos unas odds implicitas a nuestros rivales demasiado grandes y las manos como conectores ligados y parejas pequeñas pasan a ser muy rentables contra nosotros.

Todo este problema podría esquivarse jugando la mano correctamente prelfop. No es lo mismo ver un flop con un bote de 9 ciegas que con un bote de 5 (con 100 detras en ambos casos). En el segudo, llegar al showdown puede costarnos mucho mas barato que con el primero (recordemos que las apuestas son exponenciales y empezar por la mitad de tamaño en el flop reduce el coste de la mano mucho). Si el bote es resubido y decidimos abandonar, subir a menos ciegas nos sale más barato. Por otro lado, si nuestro rival es lo suficientemente agresivo, podemos continuar y el cambio es relativamente poco importante puesto que si ligamos cualquier cosa estaremos commited en cualquiera de los 2 casos.

Sin embargo, si nuestra mano es una pareja de cuatros la situación es diametralmente opuesta. Si vemos el flop, que el bote sea grande nos beneficia mucho a la hora de sacarle el stack a un jugador con top pair. Si alguien muestra fuerza tras el flop y no tenemos nada, abandonar es mucho mas fácil cuando lo más probable es que tengamos 2 outs, y que incluso cuando vayamos por delante contra un semibluff nuestra ventaja sea escasa. A estas manos, no les perjudica tanto el bote “relativamente” grande preflop, y por tanto un raise preflop más grande con ellas tiene mucho más sentido. Si bien es cierto que las abandonaremos habitualmente a una resubida, podemos 4 betear contra jugadores que resuban a menudo (las parejas tienen muy buen equity preflop contra rangos amplios). Si usamos el 4 bet como arma, el raise preflop grande no nos daña porque sus reraises serán mucho mayores dándole mayores beneficios al 4 bet.

Con todo este rollo solo pretendo exponer que hay muchisimos mas efectos detrás del juego preflop de los que puede parecer a primera vista. Sus implicaciones en cada mano son tan absolutamente cruciales que definen por completo el juego correcto de un jugador de NL. Y aunque mucha gente no lo crea, el juego preflop correcto tiene una importancia crucial. Mucha gente piensa que jugar “normal” es lo correcto, y simplemente se pone a analizar las situaciones postflop como si el juego preflop con el que ha llegado a este punto no fuera importante. En ocasiones, no hay respuesta buena para las preguntas, y se debe a que el eje del problema viene antes del flop.

08Jun

Más sobre la posición

Muchísimas veces leeremos que la posición es fundamental. Manos relativamente fuertes deben ser abandonadas porque la situación de jugar contra una mano similar sin posición es muy costosa, y por otra parte (sobre todo en NL) observamos a buenos jugadores haciendo calls a subidas con manos mediocres pero con posición.

En NL lo que la posición nos permite hacer cómodamente son 2 cosas. En primer lugar, ganar mucho más fácilmente botes en los que nadie tiene una mano fuerte. Haciendo muchos calls en el flop podremos ver si nuestro rival tiene una mano realmente fuerte o si, por el contrario, tiene que abandonar a nuestra apuesta del turn. En segundo lugar, nos permite controlar mejor el tamaño del bote en caso de que liguemos una mano pequeña. Este segundo factor es totalmente crítico en NL con stacks grandes, y es tan importante que muchas veces tenemos que evitar jugar muchas manos sin posición solo porque si el bote crece más de lo que querríamos no podremos llegar a final fácilmente.

En limit, hay muchas más manos que llegan al showdown que en NL. Obviamente la diferencia posicional no es tan grande en valor absoluto, pero es igual de importante en valor relativo. Aquí lo que suele conseguir la posición es ahorrarnos o hacernos ganar una apuesta extra, o conseguirnos una carta gratis (o algún farol rentable). Conseguir una apuesta extra puede sonar a poco a los habituales de las mesas de NL, pero es lo que marca la diferencia entre un ganador y un perdedor en limit. No olvidemos que, al fin y al cabo, este juego es un juego de pequeñas diferencias a largo plazo. La posición es una de estas diferencias que son aplastantes a largo plazo, y que no perdonan a nadie.

Todo lo que he escrito hasta ahora son los conceptos generales que casi cualquier jugador habitual de póquer esta habituado a oír. Todo suena muy bien (y es generalmente correcto) pero es tan genérico que muchas veces los jugadores solo saben que la posición es importante y no evaluar si en una mano concreta estar en o fuera de posición hacer que la mano merezca un call o un fold.

Para que la posición sea importante tenemos que tener claro la forma de explotarla en cada mano en particular contra ese rival y esos stacks. Esto, que puede sonar complicado, es básico y explica el porqué de muchas decisiones de buenos jugadores pueden parecer incomprensibles o incongruentes.

Supongamos, por ejemplo, que estamos en una mano de NL cash. Si hacemos call con posición y con mano relativamente débil (digamos, una mano peor que la mano media de nuestro rival) tenemos que tener claro de que forma queremos aprovechar nuestra posición. Por ejemplo, si nuestro rival no hace continuation bet muy a menudo y hace check fold cuando no liga, hacer call con any 2 cards es rentable. Si (bastante más habitual) apuesta el flop pero hace check fold en el turn regularmente con sus manos débiles también podemos hacer dinero siempre y cuando el stack que tengamos nos permita amenazarle con una apuesta potencial en el river. Si, por el contrario, es un jugador hiperagresivo que no frena prácticamente nunca, debemos entender que la única forma de rentabilizar nuestros calls es con semibluffs grandes en el turn o dejando a este tipo de rival farolear el river con manos mediocres (con las que se meterá en un lío al verse obligado a jugar un river con una mano media en un bote gigante). Si no vamos a poder/saber aprovechar las situaciones mencionadas, este tipo de calls con posición nos costarían dinero!

Cuando no tenemos posición, tenemos que decidir si podemos explotar la mano de algún modo a pesar de tener que hablar antes de nuestro rival. Contra rivales hiper agresivos que hacen apuestas de continuación cerca del 100% de las veces, es un buen planteamiento general hacer habituales check raises en muchísimos flops. Contra jugadores muy tight, podemos apostar de cara si abandonan un porcentaje adecuado de las veces. Solo hay una situación que no queremos nunca: Jugar manos medias en NL sin posición y con un stack relativamente grande respecto al tamaño del bote. Y esto también se define preflop: Una mano como KJo o ATo es una candidata ideal para acabar con una mano “media” como top pair kicker medio. Jugar estas manos sin posición es prácticamente imposible contra buenos jugadores (contra weak tights son tan simples de jugar como cualquier otra, ya que el hecho de tener una mano media es equivalente a no tener nada cuando muestran fuerza). Otro detalle importante es el tamaño de los stacks, y el porcentaje de dinero que entra al bote antes del flop. Cuanto mayor es al cantidad que entra preflop, menos importa la posición simplemente porque las estrategias posibles postflop son cada vez más limitadas cuanto menos dinero detrás tiene el jugador con menos fichas.

Por tanto, al margen del planteamiento general de que jugar con posición es bueno y que nos permite jugar manos que abandonaríamos sin posición (que es correcto puesto que en general la posición nos permite más estrategias rentables) debemos enfocar la mano de forma global pensando cual es el modo de aprovechar la posición y como de valiosa es contra este rival determinado en cada situación concreta, y de que modo pensamos explotarla según el tipo de flop.

Este artículo ha sido publicado en la revista Planet Póquer, asi que los que queráis tenerlo en papel ya sabeis :P