Las mátematicas detras del Póquer
Para empezar la sección de artículos de estrategia voy a tratar de un tema muy general. La cuestión que voy a tratar es la importancia de evaluar los porcentajes en cada tipo de situación y de la importancia de tener un buen criterio en este sentido.
¿Qué quiero decir con esta afirmación tan general?
Básicamente, todo en el póquer consiste en comparar porcentajes de éxito y beneficio. Esto, que suena tan trivial (y que en realidad es exactamente lo mismo que el clásico concepto de odds que suele aparecer en los libros) tiene relevancia para muchísimas mas cosas de lo que la gente piensa.
¿A qué me refiero?
Cuando tomamos una decisión en una mano, sea cual sea, estamos intentando hacer lo que nos resultará mas rentable a la larga. Muchas decisiones son mecánicas, como abandonar preflop con basura o subir con 5 oponentes dentro cuando tenemos una mano muy fuerte. Pero hay muchas veces que ese hábito de sistematizar decisiones nos hace no pensar en situaciones en las que deberíamos tener muchos factores en cuenta. Las 2 situaciones mas habituales en las que observo eso son a la hora de decidir si un farol es rentable y cuando tenemos una mano como AK sin ligar en el flop o una pareja pequeña en un flop algo peligroso.
Muchos jugadores han aprendido que seguir adelante sin pot odds (es decir, cuando la probabilidad de mejorar es menor que el porcentaje de dinero que tenemos que pagar respecto al que ganaremos) es un error que cuesta dinero y que provocando estos errores en otros jugadores seremos nosotros los que ganemos este dinero. Esa idea, sencilla y lógica, se aplica a otros muchos conceptos además de a completar proyectos.
Ejemplos habituales en los que tenemos que tener en cuenta los porcentajes se dan cuando tenemos una mano muy débil, pero que podría ganar el bote al mostrar las cartas. ¿Qué porcentaje de veces será la mejor mano? ¿Cuánto tenemos que pagar y cuánto vamos a ganar cuando acertemos con nuestra suposición?
Lo mismo puede decirse para un farol, o para la probabilidad de que la mano transcurra de una forma determinada que nos resulte favorable en general. (Por ejemplo, preparar un farol en una ronda de apuestas para la siguiente), o estimar la posibilidad de que nuestra mano sea la mejor en un flop dado y decidir por tanto cual es la forma de actuar.
Lo que he dicho en estos párrafos solo significa que cuando pensamos en una mano de póquer debemos tener en cuenta todos los factores que pueden hacer que la ganemos y debemos evaluar como de probable es a) que tengamos la mejor mano y b) que todos nuestros rivales abandonen el bote. Básicamente, estos son los 2 elementos de juicio mas complejos del póquer.
Evaluar la probabilidad de tener la mejor mano es algo relativamente sencillo, a partir del calculo de odds y outs y de los rangos de manos posibles de nuestro rival por su juego de una mano determinada hasta el momento. Por otro lado, si pensamos que nuestra mano no es la mejor (o la probabilidad de que lo sea es baja) debemos pensar que carta o cartas podrían ayudarnos a que nuestra mano mejorase, ver si con esta mejora sería probable que nuestra mano fuese la mejor y ver cuanto nos cuesta respecto a lo que podemos ganar (outs, pot odds etc). Este es el uso de todo jugador que haya leído un libro de las matemáticas a la hora de jugar a póquer. Aún así, en esta faceta veo errores muy a menudo en situaciones como tirar manos relativamente débiles en botes grandes o contra rivales extremadamente agresivos (donde nuestro porcentaje de ganar es mayor, y por tanto suele valer la pena) y a la hora de evaluar proyectos débiles como overcards (en los que la gente suele estimar un porcentaje de victoria mayor que el real).
Pero hay otro factor, y es el factor de ganar el bote porque nuestros rivales abandonen (con una mano mejor que la nuestra). Para que un farol sea útil, deben cumplirse ambas condiciones, pero lo importante es evaluar la probabilidad de que esto pase respecto al tamaño del bote, y de cuanto nos va a costar intentarlo. Y en este caso también debemos apoyarnos en su rango de manos posibles por su juego hasta el momento, y por lo que pensamos que hará con cada una de ellas. Esto requiere mas habilidad y experiencia, pero es uno de los rasgos mas importantes entre un jugador aceptable y uno bueno. Evaluar el porcentaje estimado que tiene nuestro rival de retirarse con ciertas manos puede ser muy difícil, pero debemos tratar de hacerlo. Y cuando hablamos de faroles, no solo me refiero al farol en la misma ronda de apuestas, sino a situaciones algo mas complejas como, por ejemplo, pagar en el turn con una mano que es prácticamente imposible que sea la ganadora porque sabemos que si nuestro rival va débil, pasará y se retirará en el river.
En el juego preflop, evaluar porcentajes suele ser bastante simple. Podemos tener una idea aproximada de que manos puede tener nuestro rival si ha subido según cuanto a menudo sube antes del flop y su posición (no olvidemos que la mayor parte de jugadores suben muchísimo mas en las últimas posiciones que en las primeras), y simplemente poniendo un rango de manos y enfrentando la nuestra contra este rango podemos tener una idea de si es correcto resubirle o no. No olvidemos aquí que lo que hagamos en esta ronda de apuestas afecta a las siguientes, y si pensamos que nuestro rival tiene una mano que, de media, esta al 45% contra la nuestra resubirle será rentable cuando haya pocos jugadores detrás porque tenemos el dinero de las ciegas y la iniciativa tras el flop (lo que aumenta el % de llevarnos la mano porque el se retire con una mano mejor que la nuestra o, al menos, con pot odds para seguir adelante, porque si mostramos fuerza bien al apostar el flop o bien mas adelante subiendo o resubiendo nuestro rival lo creerá mas fácilmente debido a nuestra demostración de fuerza preflop).
Con este artículo solo pretendo resaltar la importancia extrema de las matemáticas detrás del póquer. Muchísima gente cree que solo son importantes a la hora de decidir en algunas situaciones concretas, pero lo cierto es que deben estar detras de cada decisión que tomamos. Hay decisiones que nos resultarán dificiles de tomar a tiempo real: Lo mejor que podemos hacer en estos casos es pensar en nuestras sesiones a posteriori y analizar las situaciones complejas desde un aspecto analítico, para saber evaluar los rangos de manos probables de nuestros rivales en las situaciones habituales y que esto nos facilite la toma de decisiones favorables.
